Primer Encuentro Internacional de Plazas de Mercado, Bogotá 2026. / Fotografías: IPES
Las plazas de mercado son mucho más que lugares para comprar y vender alimentos: son espacios donde convergen la historia, la cultura, la biodiversidad y la economía popular. Esta fue una de las principales conclusiones de la primera jornada del Primer Encuentro Internacional de Plazas de Mercado, liderado por el Instituto para la Economía Social (IPES), que reunió a representantes institucionales, expertos y comerciantes para intercambiar experiencias y construir nuevas oportunidades para estos espacios.
"Este es un evento que pone en el centro a las plazas de mercado para conectarlas con el mundo. Es un día importante para nuestros vivanderos y vivanderas, para reconocer esas historias que hacen parte de nuestras plazas. Hoy reunimos a las 18 plazas de mercado de Bogotá en un solo lugar y agradecemos a quienes nos acompañan desde Panamá, México, Chile, Medellín y Cali para compartir sus experiencias", afirmó Catalina Arciniegas, directora del IPES.
Uno de los temas centrales fue el valor de la experiencia que ofrecen las plazas frente a las nuevas tecnologías y las dinámicas comerciales. Juan Esteban Orrego, presidente de la Cámara de Comercio de Bogotá, destacó que estos espacios permiten conocer las costumbres y los productos de cada región.
El legado histórico y cultural de las plazas también ocupó un lugar destacado en la agenda. Durante el panel dedicado al patrimonio, los participantes coincidieron en que preservar estos espacios implica reconocer a quienes, generación tras generación, han mantenido vivas sus tradiciones. "El mundo va cambiando, pero la esencia de los vivanderos es la columna vertebral de las plazas de mercado de Bogotá", fue uno de los mensajes destacados de la conversación.
Desde México, Mirna Molina, delegada de la Ciudad de México, subrayó el reto de conservar el patrimonio y fortalecer la infraestructura de los 340 mercados de la Ciudad de México para que nuevas generaciones quieran seguir trabajando en ellos.
La experiencia de Panamá también puso sobre la mesa la importancia de transmitir estos conocimientos a niños y niñas. Lyann Leguisamo, cofundadora y gestora cultural de Open Arts Panamá, una organización promotora de la cultura, explicó que en su país se han creado guías educativas para que los estudiantes aprendan a mercar y reconozcan la riqueza cultural de las plazas.
La biodiversidad colombiana fue otro de los ejes de la jornada. Gian Paolo Daguer, creador de la iniciativa Frutas de Colombia, invitó a reconocer el valor de las especies nativas y su relación con la identidad de los territorios. "Con más de 2.500 frutas en Colombia, podríamos comer una diferente cada día durante casi siete años", afirmó, al destacar el potencial de estos productos para conectar a los consumidores con la riqueza natural del país.
En materia ambiental, las conversaciones se centraron en la gestión de residuos orgánicos, la economía circular y alternativas como los biodigestores para transformar los desechos en recursos.
La seguridad alimentaria también fue protagonista. Los expertos señalaron que las plazas cumplen una función esencial al conectar la producción campesina con los consumidores y facilitar el acceso a alimentos frescos, nutritivos y a precios accesibles.
Para Tulio Montemiranda, coordinador de Agricultura Familiar y Mercados Inclusivos de la FAO Colombia, hablar de seguridad alimentaria implica ir más allá de la disponibilidad de alimentos y garantizar el acceso de las comunidades vulnerables, con condiciones de calidad e inocuidad. La innovación, por su parte, se planteó como una oportunidad para fortalecer los negocios tradicionales sin perder su identidad.
Las reflexiones de esta primera jornada dejaron un mensaje común: el futuro de las plazas de mercado depende de su capacidad para conservar el patrimonio, fortalecer a sus comerciantes, adoptar soluciones sostenibles y responder a las nuevas necesidades de los consumidores.
El Primer Encuentro Internacional de Plazas de Mercado continuará con espacios de diálogo e intercambio de experiencias para impulsar la transformación de estos lugares, fundamentales para el abastecimiento, la economía popular y la identidad cultural de Bogotá.
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Laura Silva
Jefe de la Oficina Asesora de Comunicaciones
lnsilvar@ipes.gov.co